De Córdoba a Madrid: escapada en moto para Semana Santa

Escapada en moto Semana Santa
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En esta Semana Santa 2018, se espera una climatología movidita: primero la gran borrasca Hugo, luego unos días de sol y, finalmente, vuelta a la lluvia. Por eso, antes de pasar a hablaros de la escapada en moto para Semana Santa, os damos algo de información útil sobre accesorios para moto tanto para conducir bajo buen tiempo como bajo lluvia y viento.

Seguridad para ti para tu moto

Protección para motos

Sobre todo en días de lluvia, todas las precauciones al manillar de una moto son pocas, por eso hay que protegerse y proteger a la motocicleta.

En el caso de la moto, siempre viene bien, si tu máquina tiene el motor al descubierto, una defensa protección de motor, cubreradiador, cubrecárter y un protector de escape y cadena. Además, para protegerse de la lluvia, también puedes instalar un parabrisas si no lo tienes.

En cuanto a las protecciones para los conductores, para esta Semana Santa, también es importante contar con los guantes correctos o manoplas, puños calefactables, cubrepiernas, ropa térmica, botas e, incluso, intercomunicadores si se sale en grupo

Más bajo, al final del artículo, os dejamos información sobre cómo y dónde adquirir estos accesorios. Ahora vamos con algunas escapadas en moto para Semana Santa.

De Córdoba a Madrid

Escapada moto Semana Santa

Por supuesto, esta ruta se puede hacer al revés: desde el centro de la península a Córdoba. También podéis elegir la ruta que pasa por Manzanares y Valdepeñas, o la que pasa por Toledo y Ciudad Real. Nosotros os planteamos la segunda opción, con un desvío casi llegando a Madrid.

Además de disfrutar de la carretera durante más de 500 kilómetros, se pueden conocer maravilloso probar los platos de tres tradiciones culinarias distintas: la de Córdoba, Ciudad Real y Madrid.

Córdoba

Salmorejo

En el caso de Córdoba, en esta maravillosa ciudad, podéis probar algunos de sus platos típicos como el Salmorejo, una especie de gazpacho pero con pan, huevos y otros ingredientes. Tampoco hay que perderse los flamenquines, las berenjenas fritas, el rabo de toro, un buen churrasco o los boquerones en vinagre. Entrantes, primeros platos y segundos para cargar combustible y seguir el viaje hacia el próximo destino.

Además, en cuanto a qué hacer a la ciudad, la visita a la Mezquita es imprescindible, además de sus calles de casas y patios blancos.

Ciudad Real

Migas Manchegas

Otra ciudad muy interesante donde para y a mitad de camino es Ciudad Real, una ciudad pequeña pero que cuenta con un casco antiguo muy interesante y una plaza mayor repleta de restaurantes donde poder degustar, por ejemplo, unas migas manchegas: pedazos de pan frito, chorizo, pimientos, costillas o torreznos y ajo.

Otro plato típico es el pisto manchego, a base de productos de la huerta como pimiento rojo y verde, ajo, cebolla al que, después añadir un huevo frito y pan. Tampoco hay que perderse las berenjenas con hinojo, el asadillo, las gachas, una buena caldereta de cordero, un tojunto a base de carne de carnes guisadas a fuego lento en olla de barro y, por supuesto, ya que estamos en Semana Santa, probar las torrijas, de vino o de leche.

Toledo

Perdiz estofada toledana

A menos de una hora de Madrid, se encuentra otra magnífica ciudad, de un impresionante casco antiguo (Patrimonio de la Humanidad) con atractivos como las Cuevas de Hércules y las Termas Romanas (2.000 años antigüedad); la catedral de la Primada, joya del gótico español; el Alcázar o los puentes de Alcántara y San Martín sobre el río Tajo.

Además de estos atractivos que podéis recorrer en moto (el tránsito para coches está más limitado en la zona antigua), Toledo también posee una gastronomía exquisita basada en platos como la perdiz estofada, el cochifrito, el cocido tres vuelcos, la sopa castellana, el venado con setas o peras, arroz y truchas a la toledana o el picadillo. Pero sin duda, uno de los protagonistas gastronómicos de la capital manchega son sus mazapanes, que se pueden comprar en multitud de comercios.

Aranjuez

Fresones de Aranjuez

La siguiente ciudad importante desde Toledo es Madrid, sin embargo, recomendamos hacer un pequeño giro hacia Aranjuez, otra pequeña ciudad pero con un patrimonio histórico impresionante y también, por supuesto, con una gastronomía que hay que probar.

En cuanto a los lugares de interés, recomendar la visita al Palacio Real de Aranjuez y su Jardín de la Isla y el Jardín del Parterre aledaño; el Jardín del Príncipe, donde se encuentran lugares como el Estanque de los Chinescos, la Casa del Labrador y el Museo de las Falúas Reales, o la Casa de Oficios y Caballeros.

En cuanto a la gastronomía de Aranjuez, cuatro son sus productos principales: el espárrago, el faisán, la fresa y la trucha. En cuanto al espárrago se puede degustar a la vinagreta, con mahonesa, gratinado, a la plancha o en revuelto. El faisán se sirve de distintas formas como en estofado, al horno o asado con distintos rellenos. La fresa y los fresones, además de degustarse con nata y acompañando a otros platos, se pueden comprar para luego comer en casa. Y en cuanto a la trucha: a la plancha, al horno o ahumada.

Madrid

Callos a la Madrileña

El último punto de esta escapada en moto para Semana Santa es Madrid, gran urbe con muchos atractivos (de sobra conocidos) y que ofrece todo tipo de cocinas. Ahora bien, si lo que se quiere es probar la cocina madrileña, los platos a probar son el famoso cocido madrileño (el mejor, dicen, se prepara en un restaurante Cruz Blanca en el barrio de Vallecas); callos a la madrileña; los famosos bocadillos de calamares de la Plaza Mayor y alrededores; gallinejas y huevos estrellados; besugo y caracoles a la madrileña y, por supuesto, unos churros con chocolate si hacéis noche en Madrid.

Comienza Semana Santa y durante más de una semana, podéis aprovechar dos o tres días para hacer esta ruta en moto.

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