Soria románica y romántica

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“La relación de Alonso concluyó justamente cuando los dos jóvenes llegaban al extremo del puente que da paso a la ciudad por aquel lado. Allí esperaron al resto de la comitiva, la cual, después de incorporársele los dos jinetes, se perdió por entre las estrechas y oscuras calles de Soria”…

Así nos presenta Gustavo Adolfo Bécquer la entrada a la ciudad de Soria, famosa por ser protagonista de la leyenda “El Monte de las Ánimas” del autor sevillano además de haber sido residencia de otros grandes de la literatura como Antonio Machado, Gerardo Diego y otros literatos más. Soria es Ruta Literaria, historia, leyenda y mucho más.

Sobre la ciudad de Soria

El origen de su nombre cuenta con varias teorías. Una de ellas es que el antiguo pueblo de los Dorios se estableció en el área y la palabra Soria proviene de Oria, a la que se la añadió una “S”, si hacemos caso de un libro de armas de Alfonso VII, una vez este conquistó Soria a los árabes.

Pero antes de los griegos, ya se da cierta actividad en la zona, concretamente en la Edad de Hierro, momento de la emergencia de los pueblos Celtíberos y la fundación de Numancia, cuyos restos arqueológicos se encuentran a unos kilómetros de Soria. Más adelante, ya en tiempos de Roma, la ciudad de Numancia pasa a la historia por ser una de las poblaciones que más resistencia opuso a las fuerzas latinas, de ahí aquello de «resistencia numantina». Tras Roma, del dominio de la zona se hacen cargo los Suevos durante un corto periodo de tiempo hasta que la península fue dominada por Visigodos hasta la llegada de los árabes.

Tras la conquista de Castilla a los musulmanes, Soria va a convertirse en un centro religioso importante ya que los Templarios se convierten en guardianes de la ciudad en el siglo XII, algo que ha provocado muchas historias románticas recopiladas, entre otros, por Gustavo Adolfo Bécquer, en su leyenda El Monte de las Ánimas.

A partir de este momento, Soria empezará una evolución con altibajos pero que dejará un poso cultural imborrable y que podemos repasar describiendo los lugares de interés de la ciudad.

Sitios y lugares que ver

Iglesia Románica Sto. Domingo
Iglesia Románica Sto. Domingo

Si algo por lo que destaca Soria es por su arte románico. Una de las piezas más importantes es la Iglesia de Santo Domingo, erigida en el siglo XII y lugar donde se refugió al joven rey Alfonso VIII -fue coronado rey con solo tres años- mientras su tío Fernando II de León hacía de regente. Ya en 1170, cuando Alfonso VIII se casó con Leonor de Inglaterra, la boda se celebró en Soria y el rey, a modo de agradecimiento por sus años pasados en la ciudad, remodeló y agrando este templo sacro construyendo tres naves en lugar de una con la que se construyó originalmente. Para los amantes del arte románico, esta iglesia es una joya.

Datos y dirección:
Plaza de los Condes de Lérida, 2, Soria
Tel: 975 21 20 52.

 

Iglesia San Juan de RabaneraOtra de las iglesias románicas más interesantes de Soria, es la de San Juan de Rabanera, que podría haber sido construida al mismo tiempo que la de Sto. Domingo pero que aparece por primera vez en el censo de parroquias que realiza Alfonso X el Sabio en 1270. De todas formas, este templo cuenta con detalles del gótico y bizantinos, por lo que debió ser remodelada parcialmente de una primera construcción totalmente románica.

Datos y dirección:
Calle Caballeros, 18, Soria.

Concatedral de San PedroAunque Soria no cuenta con catedral sí que tiene una Concatedral, la de San Pedro, antigua colegiata que antes había sido una parroquia a principios del siglo XII, por lo que es uno de los edificios más antiguos de la ciudad. Su estilo es románico y durante los últimos siglos ha sufrido una serie de remodelación como la del siglo XIV que le hizo perder la galería sur en favor de la portada y trazas interiores platerescas. La Concatedral se ubica en la zona más exterior de Soria, casi llegando al río Duero por la calle San Agustín.

Datos y dirección:
Calle San Agustín, Soria.

Río Duero en SoriaOtro monumento de gran interés en la ciudad numantina, o mejor dicho, a las afueras de la misma más allá del Duero. Si seguimos la Calle Agustín dejando atrás la Concatedral de San Pedro, llegaremos entonces al puente que cruza el río para, a nuestra izquierda, encontrarnos con el Claustro y Arcos de San Juan de Duero, dos edificios sacros construidos en el siglo II y que pertenecieron a la Orden de los Templarios. Tras la disolución de esta orden, Arcos de San Juan de Duero paso a manos de los Hospitalarios de San Juan de Duero.

Arcos de San Juan de Duero
Vista de Arcos de San Juan de Duero
desde el Monte de las Ánimas.

Además de la importancia histórica y artística de este edificio, también cuenta con un aspecto literario muy interesante, pues en la leyenda de Gustavo Adolfo Bécquer El Monte de las Ánimas, se utiliza este antiguo Hospital como un elemento fantástico más para cautivar al lector en la aventura de Alonso y Beatriz.

«– Dentro de poco sonará la oración en los Templarios, y las ánimas de los difuntos comenzarán a tañer su campana en la capilla del monte.
– ¡En esa capilla ruinosa! ¡Bah! ¿Quieres asustarme?».

Monte de las Ánimas en Soria
El Monte de las ánimas
visto desde Soria.

Cuando en la leyenda de Bécquer, al principio, todos vuelven a Soria de la cacería, pasan por el claustro y por el puente sobre el Duero accediendo a la ciudad por la muralla, de la que aún se mantienen algunos vestigios.
Desde el Claustro, mirando hacia el oeste vemos una colina al que aún llaman Monte de las Ánimas.

 

Muralla de SoriaTambién desde la zona exterior de Soria, desde lo alto del Monte de las Ánimas, podemos ver la antigua muralla de la ciudad, erigida en le siglo XII para defenderse de los ataques musulmanes una vez la plaza había sido conquistada. En sus inicios tuvo más de once puertas y postigos y actualmente se conservan bastantes trayectos de la misma, incluso dentro de la propia de ciudad de Soria.

Palacio de los Condes de GomaraDe vuelta en la ciudad de Soria, en el casco viejo, otro de los lugares interesantes es el Palacio de Gomara, un edificio en este caso civil y nobiliario construido en el siglo XVI que actualmente es la Audiencia Provincial de Soria y que destaca, además, por ser una de las mejores muestras de arquitectura soriana.

Datos y dirección:
Calle Aguirre, 3. Soria.

Ermita de la Soledad
Ermita de la Soledad

En cuanto a espacios verdes, que también cuentan con sitios que ver, el parque dentro de la ciudad más grande es la Alameda de Cervantes donde también están la Ermita de la Soledad, en el centro de es te espacio natural, y donde se encuentra el Cristo del Humilladero. Esta ermita fue construida en el siglo XIV y su construcción fue dirigida por Juan de Juni.

También en los alrededores de la Alameda está el Museo Antropológico Numantino, el cual, si estáis interesados en la historia de la ciudad, es ideal para conocer todos los hallazgos arqueológicos de Soria y la antigua Numancia desde tiempos antiguos.

El Rincón de Bécquer, en Soria
El Rincón de Bécquer,
en la calle Duques de Soria.

Pero uno de los aspectos contemporáneos que más atrae a los visitantes es el legado poético y artístico que dejaron en la ciudad grandes literatos como Gerardo Diego, Bécquer y Antonio Machado. Por eso, Soria, además de ser un alta representante del románico español, también es una de la ciudades más románticas es España, en el sentido más literario e histórico.

El primero que visitó la ciudad fue Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870), ya que su mujer Casta Esteban era de allí, de Torrubia de Soria aunque la familia también poseía una casa en Noviercas, un pueblo en la falda del Moncayo. Allí residieron el matrimonio junto de forma temporal y Gustavo, de salud frágil, también retiró una temporada a un lugar de reposo desde donde pensó o escribió sus Cartas desde mi celda.

Gustavo Adolfo Bécquer
Retrato de Bécquer,
pintado por su hermano Valeriano.

Este entorno y la propia ciudad de Soria influyeron de forma importante en la literatura de Bécquer que escribió varias leyendas con Soria como telón de fondo. En concreto El Monte de las Ánimas y Rayo de luna están ambientadas en la capital.

Otro gran poeta -también sevillano como Bécquer- que vivió, esta vez de la Generación del 98, fue Antonio Machado quien residió en la ciudad durante cinco años como profesor de francés en el instituto…Ya en 1917, Machado escribiría de su tiempo en Soria: «cinco años en la tierra de Soria, hoy para mí sagrada-allí me casé; allí perdí a mi esposa, -a quien adoraba-, orientaron mis ojos y mi oración hacia lo esencial castellano».

Busto Antonio Machado en SoriaY así fue, porque durante este tipos escribiría una de sus grandes obras Campos de Castilla. En Soria también conoció a su gran amor, la jovencísima Leonor Izquierdo, con la que se casó en 1909. Machado tenía 34 años y Leonor 15. El matrimonio sólo duró tres años porque ella murió en 1912 de tuberculosis.

Seis años después de la marcha de Machado, otro poeta, esta vez de la generación del 27, llegó a Soria Gerardo Diego. Impartió clases de literatura desde 1920 hasta 1925 en el mismo instituto de secundaria que Machado hasta que volvió a Santander. Entre otros versos sobre Soria, dejo algunos como estos:

«Si yo fuera pintor,
no pintaría, Soria, tu yermo y tu pastor.
En mi paleta habría un rosa de rubor,
un amarillo augusto y un verde verdecido,
porque tienes la gracia de un país recién nacido».

Hemos hecho un repaso a esta ciudad tan acogedora y tan llena de matices artísticos para crear un plan para aquellos y aquellas interesados en el arte y la literatura.

 

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